Mañana de sol, tranquila ya que se sigue el feriado por el fin del Ramadan y como estamos en una zona céntrica no hay mucho ruido.
En el desayuno, las caras de sueño se mantenían. La noche había sido dura, nadie se quería ir a dormir porque se sabia que estaba difícil conciliar el sueño.
Leyendo los diarios, hubo coincidencia con lo que pensaba. Hubo un excelente trabajo del cuerpo técnico de Lituana y nosotros no pudimos sobreponernos al esfuerzo físico y mental de Brasil.
Ya esta, se termino. El gran desafío es aprender a ir haciendo el recambio en forma gradual y no de manera explosiva.
Tenemos el mayor promedio de edad del torneo y eso es porque no tenemos la capacidad para ir aceptando que el tiempo va pasando y debemos agregarle aire fresco a las cosas.
No solo en el deporte pasa esto, también en la política, sino reconozcamos la necesidad de perpetuarse con re-reelecciones o la alternancia con esposas.
Se debe entender que aunque no sea simpático, los que dirigen deben pilotear el recambio, en forma pausada y no traumática. Así, los nuevos aprovecharan convivir con los veteranos y darles el descanso del guerrero, sabiendo que los que continúan, seguirán su ejemplo.
Es tarea para el hogar. Se debe volver a Buenos Aires, tranquilos, sin estridencias e ir pensando en el preolimpico de Mardel para llegar a Londres, sabiendo que tenemos que ir mechando juventud y ganas con experiencia y sabiduría.
Es una realidad lo que decís viejo, la generación que tantas alegrías nos dio, ahora se presenta ante una decisión difícil (no para ellos, sino para los entrenadores) cómo hacés para, respetarles la trayectoria en la selección (si bien están plenos físicamente) y a su vez incluir juventud para contagiar esa mística que crearon estos monstruos... eso se transmite de generación en generación creo yo, como esos consejos de padre a hijo.
ResponderEliminarDifícil tarea, incluso porque no veo una camada fuerte de acá al próximo mundial... veremos pues que ocurre entonces.
Besos!